miércoles, 27 de julio de 2016

¿Qué le gritamos?

Qué le dolerá más a un tipo como Peña Nieto, ¿que le digan ratero o asesino? ¿indolente o corrupto? ¿tarado o pendejo?
Qué se le puede decir a un tipo que pide "perdón" por robar y abusar de su poder y no ser sancionado...a alguien que habla de “mal humor social” para referirse al repudio masivo a su gobierno, como si la realidad nacional fuera una comedia de mal gusto que tenemos que soportar con sonrisas y aplausos.
¿Qué se le puede decir a un muñeco hueco que no entiende la responsabilidad de su cargo, que se lava las manos de la muerte de estudiantes, de maestrxs, de ciudadanxs comunes? 
¿Qué se le puede exigir a un tipo que no habla de lxs desaparecidxs que no volvieron a casa; ni de las mujeres maltratadas y olvidadas en baldíos; que desconoce a lxs periodistas que con siniestra impunidad son asesinadxs semana a semana; que olvida a lxs migrantes que no llegaron al otro lado?
Qué se le puede decir a un tipo que promueve un proyecto neoliberal reformista que le quita a lxs obrerxs su seguridad social, que pauperiza a lxs jóvenes, que le da manga ancha a los capitales para seguir despojándonos de riquezas naturales, de vida, de dignidad…
¿Qué le decimos? ¿Qué le gritamos? ¿ratero? ¿corrupto? ¿asesino? ¿indolente? ¿tarado? ¿pendejo? ¡Qué!
Tantas cosas por escupirle en la cara a ese pedazo de despojo humano que creo que el silencio informado representado con el cuerpo que resiste, que se presenta, que se impone, que se hace masa es lo único que nos queda.
Nos vemos el viernes 29 de julio a las 10 am en Plaza de Mayo para resistir -en mi caso- desde el silencio, para poner el cuerpo, para hacerle saber que no es bienvenido, que su gobierno es sinónimo de muerte, que no olvidamos, que no perdonamos, que no le creemos.

jueves, 2 de junio de 2016

Tas


Conforme pasan los días me siento cada vez mejor. Hace un año todo se me borró de la cabeza y digamos que volví a nacer. Estuve voluntariamente en off todos estos meses, pero hoy inauguro el día con un pequeño texto que me dedico con el narcisismo mejor intencionado (jeje) juro que me recupero con cada palabra que escribo, me restituyo y me adueño de lo que ahora soy: la misma pero dos rayitas más tranqui, eso para mí, ya es mucho.
Gracias a todos los que han estado presentes, a los que nunca se irán por que el amor es muy grande, a los que fueron y dejaron algo en este corazón. 

Felices 30, Paloma! 



A mi abuela Delfina le gustaba decir su edad siempre en referencia al tiempo por venir. Cumplí 78 entrados en los 79 -decía-. Solo ella entendía su propia lógica. En julio de 2004 murió a los 84 años entrados en los 85 que nunca festejó.
Ahora que cumplo 30 y no habrá mas veinti-nadas, la relatividad del tiempo me pone reflexiva.
¿He vivido mucho o poco? ¿Qué es mucho? ¿qué es poco? ¿Quién lo determina? 
¿Cuántas veces en estos 30 años he mutado de piel? ¿Cuántas palomas he creado y destruido? Tengo la sensación de estar asistiendo a la cuarta mutación de mi espíritu, algo así sentí desde hace un año cuando cumplía los 29 entrados en los 30.

Hice una pequeña lista con algunos sucesos de mi vida. Nada original, solo una vida aparentemente bien vivida. 
Del primer y segundo año de vida no tengo recuerdos, por ahí cuentan que era una bebe caprichosa. Hacia corajes, me ponía morada y me desmayaba. Me llevaron varias veces al doctor,”está muy chiqueada”, les dijeron mis papás. El problema se arregló con el tiempo. Lo consentida lo mantengo hasta la fecha.
A los 3 tuve mi primera operación, nunca más tuve tiroides; desde entonces tomo diariamente medicación.
A los 4 pedí de navidad una barredora, quería recorrer las calles montada en un camión con cepillos que limpiaran la ciudad, mi papá consiguió un modelo de juguete, lloré cuando lo vi, no era del tamaño que yo imaginaba.
A los 5 entré al kinder del Franco, ahí conocería a mis primeras mejores amigas. Fue una formación dura pero por lo menos aprendí otro idioma. También sé dividir a la francesa, entre otras cosas innecesarias…
A los 6 se me cayó mi primer diente. Estaba en clase de teatro cuando el dientecillo deslizó presionado por la lengua. Me sentí una niña grande toda chumuela.
A los 7 gané un concurso de radio por contar chistes, desde entonces dije que yo quería trabajar en una estación. Como 18 años después sucedería, para entonces el canal 58 del occidental era ya una estación arrancherada y en extinción. Eso si, el programa se escuchaba en todo Jalisco!
A los 8 me había resignado a ser bastante mediocre en clase, pero mi creatividad estaba tope: escribía poesía, dibujaba, armaba obras de teatro, grababa casettes con música que me gustaba. Las tardes eran mi mejor momento del día ¡No sé dónde carajo quedó toda ese potencial creativo! 

A los 9 Diego me confesó que no había santa clos ni nada por el estilo…las navidades no fueron las mismas. Intenté no creerle. Lo apunté en un fichero que yo hice en donde recolectaba evidencias de “casos” que había que investigar. Así descubrí cuando mi hermano se fue de casa y nadie me decía nada. Era demasiado curiosa, lo de Santa clos me fue fácil corroborarlo.
A los 10 me dio varicela en mi cumpleaños, no hubo festejo hasta después de 20 días en la casa de Chapala. Pedí de cumple un reproductor de cds, era lo máximo! Todo un cambio de época.
A los 11 pedí que me inscribieran en clases de tap, duré casi cuatro años bailando y haciendo ruido con los pies. Todavía tengo mis zapatos guardados como un tesoro. 
A los 14 me puse mi primer borrachera, la peda más infantil del mundo,rodeada de mis amigos de la secundaria, todos montados arriba de un tombling de esos bien noventeros. Ese fin de semana el panismo llegaría a la presidencia y de ahí lo que conocemos como la transición democrática más fallida y cuyos violentos estragos ahora dan pie a una tesis de maestría.
A los 15 mi mamá me regaló su auto. Ella se iba a estudiar a DF así que de esa forma yo me movería por la ciudad sin problemas. Sin duda ahí vivi la primera mutación, aunque parece cliché la adolescencia pegó duro.

A los 16, ya en la preparatoria, tuve mi primer novio, la relación duró 15 días, le lloré meses, (pinches pelis de Disney y su simplificación de la cultura patriarcal que sutilmente nos entra desde pequeñas y obvio hacen daño). Aún después del trauma seguimos siendo grandes amigos.
A los 17 fui presidenta de la sociedad de alumnos del colegio, tengo recuerdos difusos de una campaña llena de regalos y artilugios para los votantes…un horror en lo que refiere a las formas corporativistas pero fue muy divertido, lo juro. Un año inolvidable.
A los 18 me rechazaron como voluntaria jesuita y mis papás me mandaron al sur de Francia que disque a terminar mis exámenes de francés, fue la primera vez que viví lejos de casa. Ese año celebré con Andrea los 19 en Atenas y dimos inició una gira europea con mochilas al hombro. 
A los 21 entré a trabajar a Informador, ahí empezarían mis aspiraciones reporteriles, lo supe en Colombia cuando estaba de intercambio, el cuento duró hasta hace unos años cuando cambié el “prestigio” mal pagado del periodismo por el exilio. 
A los 23 terminé la relación de años con el único verdadero exnovio que tuve, ahora él está casado, está por tener su primer hijo. Lo estimo mucho.

Los siguientes cuatro años fui distinta, medié entre la estúpida “eficiencia laboral”  que exigía el entorno y la fiesta. Me sumergí en un periodo de mucho acelere, solo así conocí los primeros límites de mi dark side. Además fue una época en la que me sentía arriesgada, divertida, salí con un montón de gente, puras pinches relaciones imposibles. ¡Un desastre! (No se agüiten, a todos los quise mucho).

Así, a los 24 me gradué como politóloga nunca ejercí ¿acaso eso se ejerce?  ¿o solo es estudia?, lo pregunto por que ya van dos veces que caigo en el maravilloso y aburrido circuito de la ciencia política, prodigiosa y caprichosa ciencia social. 
A los 25 me vino una crisis de alergia, el cuerpo se me llenaba de ronchas, el estrés me lo provocaba. ¿Pero qué no dicen que una a los 25 está en su mejor momento? bah! Vencí a la cortisona y los tratamientos alopatas con todo tipo de terapias, al final sané. 
También cambié de redacción y brinqué del periodismo “banquetero” al de “investigación” disque pues… son categorías del oficio. El periodismo como la tierra es de quién la trabaja, punto. Pasaba casi 12 horas pegadas en la compu: investigando y escribiendo de política, narcotráfico y vidas privadas. Fue una época intensa. Y como había más presupuesto pues pasé de la chela al whisky ¿por qué no? 

Empezaría una nueva etapa: la de la supuesta “adultez”, con sus momentos de gloria y de fracaso. Me emancipé a los 26 y monté mi primer departamento, la familia tardó casi un año en entenderlo. Mi ego quedó ahí en la colonia Seatle, junto a todo mi esfuerzo por sostener la vida fuera de casa; por razones muy particulares tuve que dejar el depa, luego me iría a vivir con unas amigas. A los siete meses se nos acabó el veinte, literal: a mí me dejaron de pagar y el contrato de renta que teníamos vencía. Decidí cambiar de aire.

Cumplí los 28 en Buenos Aires. Estudiaba la maestría (orgullo familiar). Al tiempo que me iniciaba en el activismo político. Fue curioso que a la distancia la violencia de México me movilizara. Aprendí a indignarme desde lo profundo, a llorar de coraje y a levantar la voz que como periodista nunca tuve. Quería arreglar el mundo, sanar la injusticia…me duró poco el gusto, el exceso de realidad vivido sin filtros causó estragos en mi.

A los 29 me di el putazo más grande de mi vida…cariñosamente le llamo ‘accidente’, clínicamente se denominó: “brote psicótico”. Perdí la razón por varios días, de suerte terminé en el hospital. Mi papá vino a Argentina y me cargó hasta México. Mi mamá me leyó mas de 20 veces el Principito antes de dormir, solo eso me tranquilizaba. Me sentía como una niña atrapada en el cuerpo de una adulta enferma o al revés, ya no sé. La recuperación duró muchos meses y sigue hasta la fecha. Fue como una muerte del alma. Ahí empezó la cuenta de nuevo. 

Hoy cumplo 30 años, 30 entrados en los 31 como diría mi abuela. Por fin entiendo su dicho. Les explico: el año que se consume día a día tiene forma de pasado, pero construye futuro y sobre todo concreta el presente que al final, es lo único que importa. Qué sabia eras Delfina Márquez que a tus 84 años y 7 meses viviste como todo una guerrera.

Por tercera vez estoy en Buenos Aires. Ahora vivo con Bernardo, a pesar de todas las distancias y tropiezos nuestra relación perdura desde hace 3 años. Tenemos pequeños grandes planes de vida; por lo pronto nos queremos como si fuéramos una gran familia. 
Yo recojo los pasos que dejé en otro tiempo, resignifico cada lugar que fue oscuro y hago mis trabajos finales rezagados, mientras planeo cómo hacer y terminar una tesis que no tiene nombre pero que va tomando forma de a poco. ¿Por fin seré politóloga? Nadie lo sabe.

Tengo nostalgia por la década perdida, “los veintes” que fueron. Pero esperemos que la década ganada -como suelen decir acá a lo vivido en el kirshnerismo y que me apropio para cuestiones prácticas-  traiga cosas lindas, y también cosas no tan lindas que al final también me hacen paloma.

¡Feliz cumpleaños a mí! 

sábado, 28 de marzo de 2015

Aprender a caminar con Mikel



Los últimos días de este viaje al sur estuve acompañada de un hermoso personaje, se llama Mikel, es mi primer sobrino, tiene un año y dos meses, tiene una carita hermosa con ojo rasgado pero grandote, una mezcla curiosa de sus padres. 

Mikel, no habla aún, grita para comunicarse, todo lo bueno y lo malo sale de esa boquita de pato que constantemente babea por que ya le están saliendo los dientes.
Es un pequeño viajero, en su corta edad ya conoce varios países. Vino a Argentina 10 días, la pasamos increíble, es un pequeño guerrero. Aguantó calores y fríos, paseos en bus, caminatas largas en su cochecito ultra moderno, comió carne, verduras, dulce de leche y un montón de suero -por aquello de que la deshidratación-.

De su viaje me quedo con dos imágenes: La de un niño maravillado con la inmensidad de los parques de Recoleta, pasmado ante tanto movimiento: la pelota, la bici, los niños, los juguetes en el piso, la pasta fría que le hice para el picnic en su mano. Aunque no lo crean, es un mundo completamente distinto al que conoce.

Tampoco voy a olvidar lo apurado de los papás en pleno pasillo rumbo a la garganta del diablo en Iguazú...el calor a tope, la humedad ni se diga; el niño lloraba y en el ambiente había duda de si debíamos seguir caminando o si mejor alguien esperaba con él en la sombra. Nada que una cambiada de pañal no lo resolviera, Mikel volvió a sonreír. Llegamos al fondo literalmente, la garganta. Mikel veía en silencio la furia del agua, la brisa le mojó la ropa, sus pelos chinos se prendieron. Todos tranquilos sentimos paz. Regresamos en lancha a la costa del rió Paraná, Mikel brincaba de felicidad sobre el plástico de la balsa.

Podría contarles un montón de anécdotas más, pero será luego. Por lo pronto lo siguiente:

Su mamá -mi hermana- me pidió que le escribiera unas palabras en su bautizo, reproduzco una pequeña carta que le hice para esa ocasión en enero. Lo hago hoy, por que me acorde que en este pequeño departamento bonaerense -donde ahora escribo- Mikel aprendió a caminar. Espero seguirle los pasos, capaz que luego nos encontramos en las nubes. 

           La verdad es que apenas tiene dos días que no lo veo y ya lo extraño... y si, soy una tía enfadosa.

Carta de una tía enfadosa:

Bienvenido Mikel, bienvenido al mundo, estas personas que están aquí son tu familia, tus papás, tus padrinos, tus abuelitos, tus tíos, tus primos, los amigos de tus papás, tus amigos.


Nosotros vamos acompañarte en tu vida, vamos a ser parte de tus momentos más gratos.

Todos estamos contentos de que estés aquí con nosotros. Todos esperamos con felicidad tu nacimiento y ahora festejamos contigo tu primer año de vida. Celebramos a lo grande el sentido profundo de tu nombre y te acompañamos en este inicio en la fe cristiana.

Hace un año eras pura ilusión, te imaginábamos, te pensábamos, tu mamá corría de una lado otro buscándote lo mejor para tí, tu papá trabajó con fuerza en muchas ciudades para proveer todo a tu llegada.

Ahora estás aquí y en el corazón todo ha cambiado. Tu llegada nos genera esperanza, nos renueva las ideas. Tu sonrisa nos hace sentir ligeros, tus abrazos nos reconfortan.

Lloras cuando toca dormir por que quieres seguir explorando los recovecos de una casa que ahora vibra con tu presencia. 

Tenemos poco de conocernos, nuestra relación ha sido más bien virtual. Pero yo desde lejos te soñé muchas veces, te cargaba, te leía. Y aunque estuviera ausente, nuestro amor fue grande. Lo supe desde que nos volvimos a ver e inmediatamente extendiste tus brazos. 

Ahora formas parte de mis alegrías y eso para mí es un regalo y solo puedo darte las gracias por permitirme estar este día aquí contigo, por esperarme muchos meses y celebrar conmigo la felicidad de conocernos y querernos.

...

Todos tenemos una historia propia, yo solo puedo mostrarte las cosas y las sensaciones que que a mis 28 años conozco y que me hacen sentir humana, te hago una lista que ya irás afinándola.

Por ejemplo, ahora ya conoces la felicidad de una mesa llena de las delicias que hace tu abuela Martha. Es increíble.

Pronto sabrás los secretos de las visitas al mercado con tu abuelo Felix.

Te vas a sentir feliz cuando llegue algún hermanito. Yo adoro sentir el cariño de mis hermanos, siempre están al pendiente de mí.

Vas a conocer a muchos amigos tuyos con los que emprenderás misiones imposibles. Con ellos que vas a jugar y reír hasta rendirse de cansancio.

Vas a descubrir olores que te recuerden cosas hermosas. El olor a campo fresco; el olor a viejo de la casa de Santa María y las tinas con maíz cocido, son mis favoritos.

También te encantará sentir la locura de una lectura que te haga entender al mundo. Y quizá allá en la juventud sentirás el temblor en las piernas cuando tomes tu mochila y viajes rumbo a un destino lejano.

Y claro no te olvides nunca de enamorarte de alguien con quien puedas construir tu propio mundo.

Hay otras sensaciones que también vas a conocer. Nos son del todo lindas, pero son necesarias, por que cuando nos reponemos nos hacen crecer como humanos. El dolor de la ausencia cuando alguien se ha ido. La ansiedad que generan las responsabilidades. La impotencia que se siente frente a la violencia.

...

En el mundo al que llegaste Mikel muchas cosas ya estás hechas, muchas cosas ya están dichas, la mayoría de las veces los adultos te insistiremos en que debes seguir el camino ya andado. 

La cosa se complica cuando el entorno es voluble, cuando los atajos se presentan, cuando las posibilidades nos desvían, cuando las voluntades se imponen. Pero no tengas miedo, todo siempre es temporal.

La virtud en este juego de la vida consiste en encontrar en las formas estáticas que impone el mundo, esas pequeñas grietas que te permitan ser y que le den sentido a tu vida. 

Así que no digas no, a caminar se ha dicho (sé que estás próximo a hacerlo). No te detengas, no te rindas, solo procura que tu andar sea propio, que tu tiempo sea tuyo, que la ruta la definas tú. 

Ya sé que estás muy pequeño todavía, -esto parece un discurso de universidad-, pero yo procuraré ser siempre para tí fuente de libertad. Es un valor que solo los pequeños grandes como tú conocen, pero requiere de mucha sabiduría.

Por eso retomo al zorro del Principito y te digo: “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”. Yo te invito Mikel a que recurras siempre a tu corazón, que tu dulzura te guié ahí a donde estás llamado a ser luz, que la justicia, el amor, la honestidad y el perdón sean banderas en esta vida, que hoy, de la mano de grandes, de los diferentes, como lo fue Jesús, inicias.

Te adoro chiquitín
Tu tía Palo

viernes, 13 de marzo de 2015

El ingeniero no tiene quién le aplauda



Hace apenas un mes veíamos a Peña Nieto enojado con la prensa por que no recibió aplausos en la presentación de medidas anticorrupción, que incluía la investigación sobre el conflicto de intereses con las empresas Higa y Televisa en el escandaloso caso de la casa blanca de la esposa del presidente, valuada en más 7 millones de dólares.

Hoy la estrategia ya pesa sobre quienes hicieron esa investigación: los periodistas -los que no aplaudieron-. Esta columna podría ir enfocada sobre el tema, pero la verdad es que preferiría dejarlo para otra ocasión, los ataques a la prensa seguirán, por que en el gobierno de Peña y en el priismo en general, juegan un truco perverso: silencio para lo importante (al costo que sea) y ruido para lo intrascendente, por ejemplo: Un viaje al mundo real inglés…y sus 12 paginas en la revista Hola, todo a cargo del erario. (Prometo volver sobre el tema)

Pero ayer me llamó la atención que no solo el presidente quiere aplausos. En estos días se realiza en Buenos Aires un Foro por la Emancipación y la Igualdad en Latinoamérica. En la primera mesa “Desafíos y Encrucijadas en America Latina” Victor Hugo Morales, el periodista y comentarista uruguayo  -al que tanto admiramos- hizo la presentación de los ponentes:

Cuauhtémoc Cárdenas de México, Constanza Moeira de Uruguay, Emir Sader de Brasil y Piedad Córdoba de Colombia. 

El primer turno lo tomó Cardenas, 'el ingeniero'. Agradeció la posibilidad de estar en el foro. Desde arriba, desde el quinto piso se escucharon gritos “Traidoooor, traidooooor, ¡Defraudaste a la izquierda, al país, traidooor!”. Fuimos varias las que nos ganó el momento. Gritamos con furia: “Traidooooor”. Algunas personas mitigaban el ruido con el clásico “shhhh…” “Esta es la izquierda que necesita México”, contestaron desde abajo. 

Cárdenas tenía cara de sorpresa, hizo una pausa, siguieron los gritos y retomó el discurso. No pasó buen momento. Se los juro. Luego me vino el clásico temblorcito de la mano; “¿Habré hecho mal? -me pregunté- No -respondí- Aunque claro, la clase política dominante vive de de los conflictos de 'la izquierda'. Se regocijan de ver y generar sus divisiones. ¿Pero neta tenemos que aguantarnos a que este tipo de líderes sigan sin ser expuestos?”. 


La respuesta se presentó sola. El ingeniero se limitó a leer un resumen de todo lo que ha pasado en México, comenzó por lo histórico. Matizó cada uno de los datos sobre el país, cual informe de Cepal. Habló de la intención de privatizar el agua, de la validación a agentes extranjeros a portar armas en el país. De la reforma energética, laboral, educativa más a manera de lista y con tono resignado. Dijo poco, quizá nada sobre Ayotzinapa. Mucho menos habló del nefasto control de los partidos políticos -evidentemente el PRD no salió a relucir-. Ni qué decir del narcotráfico y sus efectos. No habló de los desaparecidos, no dijo nada de los migrantes que mueren en México, ni de los desplazados por violencia o de la mujeres asesinadas por su condición de genero o de los indigenas despojados por políticas extractivas. No, dijo nada. Fue el peor de la mesa, por que ni siquiera fue convincente su propuesta de renovación del país, que más bien pasó desapercibida. 

El video lo cuelgo aquí para lo que vean
Min 9:34


(Tienen que ver a Piedad Córdoba y al Emir Sader, buenísimos)

Siguieron los gritos al termino de su ponencia. Vino el receso. La gente de alrededor nos preguntaba ¿Por que le gritaron? Tuvimos que explicar a una decena de personas que Cárdenas no representa lo que dice representar. Que vive de un prestigio ganado en otro tiempo pero que no ha estado a la altura de las necesidades de los mexicanos que por muchas décadas creyeron en él. Que colaboró con Calderón en la organización de los festejos del bicentenario, en plena época de violencia; que su partido se burocratizó tanto que perdió rumbo, tanto que hoy en el DF gobierna un Mancera, policía y escudero del priismo y se validan gobernadores como Aguirre o alcaldes como Abarca  o se entrega la marca del partido a mafias como las de la UdeG en Jalisco. Ni qué decir de lo que pasó en otra época, cuando ser perredista fue causa de muerte para muchos de sus compañeros, a los que ni siquiera nombró.

Si bien ahora renunció a su partido, el PRD hace dos años -cuando él estaba- firmó pactos extralegales (Pacto por México) con el peñismo para colocar al país como paladín del desarrollo neoliberal (no sé si son ciegos o sordos y no se enteraron de lo que pasó en Bolivia, Argentina, en España y en Grecia en la última década a propósito de políticas neoliberales) en todo caso las reformas que “hoy mueven a México” han pauperizando aún más el trabajo, pusieron la educación al servicio de los capitales, permitió la privatización del petróleo y un etcétera larguísimo que él mismo dio cuenta. Sinceramente fue verlo escupir al cielo.

De pronto me dio agüite, el tipo está viejo en todo sentido, en ideas, en espíritu, en acción. Vive de un prestigio, bueno y honroso ganado en otra época y mucho ligado a su historia, a su padre. Pero su silencio en los últimos años no sirvió como oposición. No sé si él dejó ser quien era o simplemente las condiciones del país rebasan cualquier idea de liderazgo que Cardenas pudiera encabezar.  Al final eso ya no importa. 

Queda agradecer lo que no fue, por que eso ahora nos empodera a los que no tenemos un apellido que cuidar, a los que ya no creemos en líderes únicos para salvar a un país. Gracias Cárdenas, sin hacer hiciste. No agradezco el dolor que deja el despojo, la muerte, la desaparición, la angustia sobre el futuro, temas que la izquierda institucionalizada validó y sobre los que nunca ha hecho mención -y que bueno, por que todo lo hacen lleva de por medio un cálculo político- y de eso estamos hartos.

No aplaudo por que no quiero aplaudir lo que no me gusta. Prefiero chiflar y gritar a ver si de esa forma se acuerdan de lo que no fueron. 



Recomiendo ampliamente la ponencia del vicepresidente de Bolivia Alvaro García Lineras, habla de esperanza, habla de autonomía, de ser gobierno sin monopolizar la política, le hace recomendaciones a los chicos españoles de Podemos, su participación a mi gustó fue brillante…su mensaje llega hondo. Que lo disfruten.


martes, 4 de noviembre de 2014

Pactos y ceguera, no hay pueblo...


 Es la tercera vez que leo un texto de Furet sobre la idea de pueblo en la Revolución Francesa y lo que vemos en México es la antítesis, la cúpula mexicana no encarna al pueblo ni siquiera en discurso. ¿Será posible que por fin le hagamos justicia a la revolución?

Para el proyecto de Peña Nieto no hay ciudadanía por que no hay pueblo. El relato de su gobierno además de un refrito de los noventas; se parece más a una novela (mal) televisada en donde el enemigo no es nombrado para que no exista. 

Por eso se responde 11 días después de una masacre. Por eso debe pasar más de un mes para que el presidente se reúna con las víctimas. Por eso se recurre al pacto en abstracto para que desde allá se acomoden las cosas.

En el mundo del neopriista no cabe la idea de pueblo, solo existen los empresarios, los medios, los partidos, los inversionistas, los chinos, los ingleses y a veces los pobres, los que alcanza a ver desde su pantalla y le gritan "¡Pe-ña, Pe-ña!".

Por que en el imaginario del señor Peña Nieto no hay más poder simbólico que aquello que se transmite por televisión, y que van desde pactos que esconden vacíos, súbitas aprehensiones, caretas de indignación pintadas con canitas de apuro, corbatas de marca y camisas remangadas estilo Osorio Chong. Nada que hasta ahora no conozcamos.

El problema para los protagonistas de esas historias, es que eso que ellos catalogan de "fantasmas" son en realidad personas con una historia, con un reclamo, con una razón,  con derechos: son ciudadanos. Y aunque desde el poder se les niega, están logrando  transformar el rumbo de la historia.

Por eso, señor Peña Nieto no hace falta tanto melodrama para darnos cuenta de que -afortunadamente- no tiene control del país.  Déjenos a nosotros el pueblo, arreglar nuestros problemas, refundar nuestro pacto social y replantearnos con otras categorías -lejos de lo bueno o malo- eso que queremos para nuestro territorio, ese que usted terminó de desmantelar.  

Y si todavía le reclamamos a usted por la aparición con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa o la reparación a las familias de los 30 mil desparecidos o los 100 mil asesinados por la guerra del Narco, es por que usted decidió empeñar seis años de su vida para ser presidente de México y mientras siga en la silla tiene la responsabilidad de responder al reclamo de la gente, de eso se trata el juego democrático por si no lo sabía.

Ojalá les pase ese memorándum a los prestigiados columnistas de los diarios de México que siguen perpetuando el discurso nefasto del "sentido común" y del "algo habrán hecho" con información de "fuentes" no identificadas.

Pero tranquilo, su paso a la historia está próxima... ¿La ve?
Lo siento, todavía no hay programas de televisión, pero lo invito a leer / Crisis in Mexico: Could Forty-Three Missing Students Spark a Revolution? / perdón, aquí el texto traducido. 

Y bueno por ahora no hay mucho que pedirle, siga ofreciendo mensajes “a los medios” de 8 minutos, visitas al extranjero en aviones yetseteros, reformas a modo de los capitales, ausencias públicas cargadas de miedo, pactos publicitarios, fotos de familia de revista, todo, todo se agradece de este lado. 

De verdad es una lástima que usted no vea al pueblo, que omita a la ciudadanía, que se resista a la gente, que no sea parte de la sociedad. Se pierde usted la experiencia única de vivir la libertad, que es claro que no la conoce por que constantemente la reprime. 

Déjeme decirle que la libertad no es como en la tele la pintan. No es rosa (pregúntele a su esposa, sabrá explicarle) tampoco es negra como la piensa su gabinete, sus policías y sus diputados.
La libertad es más bien un prisma que enfoca la realidad con muchos colores que permite, a quien los ve, asumir nuevas formas de vivir en sociedad. Y bueno, es una lastima, pero también es una alegría su ceguera.


viernes, 31 de octubre de 2014

Llamado a la solidaridad


La Catrina también protesta #TodosSomosAyotzinapa




Una brasileña vestida de Catrina protesta en Buenos Aires exigiendo un alto a la violencia en México, la foto dio vuelta al mundo. Fue hermoso el día en el que muchos recuperamos la voz.

La invitación a manifestarnos de la mano de las Madres de la Plaza de Mayo la recibimos de la Asamblea de Mexicanos en Argentina. No era cosa menor y decidimos hacer nuestro esfuerzo.
Necesitábamos manos, muchas manos para armar un vestuario, muchos ánimos para hacer un panfleto (el primero en mi vida), muchos brazos para grabar y consignar la imagen de una catrina brasileña-mexicana paseándose por los pasillos del subte (metro) de la capital Argentina. 

...

Una calaca en silencio suspendida en el ruido del cotidiano bonaerense. Nadie sabe que hace ahí. La catrina se desplaza entre los asientos del transporte, se sienta entre dos mujeres que deciden inmediatamente voltear la cara. Rostros fríos, distantes. (seguramente así me veo cada vez que subo al metro).

Se vuelve necesario abrir la boca, alzar el grito y competirle al ruido del tren con la voz, la que nunca tuve. Curioso cómo siendo periodista la voz propia a veces se pierda.

 “No estamos aquí para pedirles dinero”. -¿Chingado, no pude empezar por otra cosa? “Pedimos su solidaridad. Somos estudiantes mexicanos, vivimos en Buenos Aires y queremos que ustedes se enteren lo que está pasando en nuestro país”.

El mensaje escrito solo lo reciben unos cuantos “El estado Mexicano comete crímenes de Lesa humanidad, ¿Qué pasó en Ayotzinapa? (…)”

No aguanto, me quiebro, mi cuerpo tiembla de manera incontrolable, no es pánico escénico (10 años hice teatro) sé que es un poder que me crece dentro pero no sé a dónde me lleva. Sigo. “En nuestro país ser estudiante es motivo de muerte, se cometen crímenes atroces, no queremos ser una cifras más”. Una señora empieza a aplaudir, la acompañan otros pocos. “Nosotros también vivimos una dictadura”, nos dice. El tren para en Tribunales, salimos airosos pero el temblor de mi piel no para.

Retomar la voz y no quebrarse -me digo-. En el segundo vagón lo logro. Cantinfleo, -es normal supongo- el grito por la dignidad es un proceso lento, se necesita práctica, se necesita tiempo. Y tiempo es lo que los mexicanos hemos perdido sumergidos en una vorágine de violencia y que por años hemos normalizado.

...

Estación Catedral. Ya fuera del tren aparece en pleno centro de Buenos Aires La Catrina exigiendo justicia. Ahora sí la gente se para, la mira “Hermano Argentino, en nuestro país nos están matando” se lee en su pancarta. No hay persona que sobre la banqueta que no la vea. 

Viene lo mejor, el encuentro con las madres. Son pequeñitas pero extremadamente fuertes. Los años de lucha en su cuerpo no las paran. Cada jueves dan vueltas alrededor de la pirámide de mayo frente a la Casa Rosada exigiendo justicia por sus hijos desparecidos en la ultima dictadura (1976-1983). Ayer nos acompañaron y nos enseñaron, con una dignidad asombrosa, cómo gritar sin miedo.
 “Repudiamos la masacre, la gran represión a los estudiantes en México y expresamos toda nuestra solidaridad. ¡Nunca más desaparecidos!", dijo Nora Cortiñas, dirigente de Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.



Luego se pronunciaron los nombres de cada uno de los estudiantes. “¡Presente! Siempre presentes, hasta la victoria, siempre”, respondimos absolutamente emocionados. Algunos  llantos bajitos pero sinceros.

Más lejos de México no podríamos estar, -quizá si, pero no es el punto-  ayer nos sentimos cerca de nuestro origen.
Ayer cupo en mí el “nosotros”. Con nuestras diferencias, con nuestras limitaciones. Un nosotros sin fronteras. Una brasileña alentando a argentinos a voltear a ver a ese hermano mayor que por años fue México para latinomaérica y que hoy está desaparecido.



Sin duda una de las experiencias más fuertes que he vivido acá en Argentina. Gracias a todos los que colaboraron en esto.

martes, 26 de agosto de 2014

El señor de los cielos de visita en el sur

El zapping nocturno me condujo a una producción muy peculiar, quizá hasta trillada, pero me llamó la atención la trama. Es una serie que se llama el Señor de los Cielos, la pasan por el canal 9 de Argentina. Me parece que es una producción de Telemundo.

Se trata de un capo que busca apropiarse de un territorio: Guadalajara, Jalisco.
Ayudado de la alcadesa (emanada de un partidillo ahí tricolor) que recién ganó las elecciones y de la que se acusa que obtuvo fondos del narco para su campaña. (No sé a que me recuerda...)

El capo, que ahora mismo se mantiene en la cárcel, se alía a una colombiana que es dueña de un 'teibol'. Un humilde negocio que mantiene abierto gracias a los permisos y omisiones de la autoridad municipal. (Ese dato lo dieron en la serie).

Todo el guión está cargado de un lenguaje naturalmente violento (lo quebré, lo maté, lo chingué...) -a grandes rasgos- sin contar las menciones sobre las bondades para el negocio del narco que tiene Guadalajara; la red de lavado que se monta en España y Estados Unidos y la liga de los agentes de investigación gringos en la cadena económica del narcotráfico.

La serie o telenovela habla de una ficción que está tan bien hecha que parece la realidad. ¿Será que nuestra realidad  (mexicana) es una ficción? No, definitivamente no lo creo. Veintitantos mil desaparecidos en cuatro años no son ficción.
Lo que sí creo es que al hacer de la realidad una ficción niegan a la audiencia la posibilidad de intervenir. Tanto en la ficción como en la realidad. Nos convertimos en homovidens como diría Sartori. El ejercicio de la comunicación se da solo de ida y nunca de vuelta.

Me pareció un producto del hiperrealismo en donde buscan que la audiencia se vea reflejada en la televisión y no sienta extrañamiento, sino orgullo. Orgullo de sentirse representando en un encuadre de la realidad completamente deshumanizado pero que entretiene y hasta hace reír.

Y ya si me pongo más mamerta pienso que extraño más el discurso patriarcal de guiones como maría la del barrio o rosa salvaje que a todas las niñas nos hacían soñar con ser bellas, ricas y esposas de un patrón...ok no es cierto.

Total, la televisión es un asco. Es un dispositivo que reproduce racionalidades cuya única razón está en el control social.  ¡Evítela! (o préndala y siéntase una inadaptada y haga textitos de indignación para sus amiguitos a ver si así logran conversar de algo).

Ahora, ver producciones así en Argentina me causa doble irritación. El tema del narco lo ven con tanto simplismo que casi por pasar la serie juran que están igual que en México.   "La mexicanización de La Argentina", se escuchaba hace unos meses por acá...y no, no somos iguales, nunca lo seremos.

Cecilia González, periodista mexicana señala que si bien los países no son comparables "existen condiciones muy propias de este territorio para que florezca el negocio", no por nada el verdadero Señor de los Cielos estuvo en Buenos Aires antes de su muerte tratando de establecerse por acá, relata en su libro NarcoSur (Marea, 2013), que recomiendo muchísimo.

El final del Señor de los Cielos (el real) ya lo conocemos o suponemos conocerlo, murió en la plancha de un quirófano a la hora de hacerse una cirugía plástica y fue llevado a Guanajuato junto con otras momias -eso no es cierto, pero cabría perfectamente en la narrativa-. Todos guardamos en el corazón su digna imagen exhibida en televisión.




sábado, 26 de enero de 2013

Soñar en Francés

Voici mon secret. Il est très simple: on ne voit bien qu'avec le cœur. 
L'essentiel est invisible pour les yeux.
A. de Saint Exupéry


Desempolvar mi francés es hacer una visita al pasado.

Es volverme a topar con mi primer día de clases en el Franco a mis cinco años. 
Es saber recordar mi primer "est-ce que jeu peut aller au toilettes" y sentirme grande y capaz de todo.

Es revivir cada uno de los hallazgos que tuve dentro de una cultura ajena  y que a lo largo de mi vida me ha acompañado y formado para ser una persona crítica, responsable y terriblemente existencial.

Desempolvar el francés implica volver a pensar en los años difíciles de la primaria y secundaria. Es volver a las consignas de orden y éxito que cada año se repetían en el discurso de mis profesores.

Es volver a sentir temor al fracaso, al la burla de no aprobar un examen, de no ser capaz de vivir en un mundo exigente. Mi mundo entonces se reducía a una escuela fea, con un árbol inmenso, uniforme de poliéster y compañeritos de nombres curiosos.
 Un mundo extranjero sumergido en una ciudad tradicional. Con costumbres encontradas, vacaciones continuas, gustos refinados que nos hacían únicos y raros.

Repensar el francés es volver a sentir el peso de mis decisiones. Saber que el futuro no se limita a unas paredes azules retocadas con pinturas de aceite. Es también reconocer que pese a los años difíciles la identidad se fue formando. Y a mi identidad se unieron grandes seres que a hoy me acompañan.

Revivir el francés es recordar mi precoz capacidad de decisión. Es saber -con inmensa ingenuidad- de qué va el futuro y sentirme capaz de enfrentarlo a los 14 años.

Es volver a viajar a las calles frías y húmedas de Francia con la sensación de que algo bueno me puede ocurrir. Son los largos viajes en tren, con mochila al hombro. Es volver a sentir paz en el silencio. Curiosidad por la vida. Volver a tener la sensación de que estoy llamada a algo.

Retomar el francés es saber que también puedo olvidarlo, empolvarlo, guardarlo en el cajón para cuando la casualidad me vuelva a tocar la puerta. Para cuando una visita llegue; para poner orden a mis pensamientos.

¿Hasta dónde nos puede llevar el lenguaje? 

Pienso que a mí me lleva más allá de los recuerdos. Me aterriza ahí donde están los aprendizajes de un pasado siempre presente. En Frances aprendí que el "je t'aime" no es un cliché, que la vida cobra sentido frente a la muerte y que el destino no siempre está marcado en la frente de todas las personas.

martes, 27 de noviembre de 2012

Aburrirse


aburrir (sinónimos):
  • cansar, hartar, fastidiar, hastiar, empalagar, cargar, molestar, agobiar
    • Antónimos: divertir, entretener, interesar, animar

Me robas el tiempo, dos horas contigo son como 10 minutos. Luego el tiempo vuelve a su normalidad . Me desacelero, me atempero.
No me aburro cuando no te veo. Pero el tiempo corre más lento. Si a eso le agregas que nos vemos poco, pues el tiempo se eterniza y entonces si me aburro. 

Prefiero los tiempos atemporales esos que no existen, esos que quiero inventar contigo.