Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta personajes. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de marzo de 2015

Aprender a caminar con Mikel



Los últimos días de este viaje al sur estuve acompañada de un hermoso personaje, se llama Mikel, es mi primer sobrino, tiene un año y dos meses, tiene una carita hermosa con ojo rasgado pero grandote, una mezcla curiosa de sus padres. 

Mikel, no habla aún, grita para comunicarse, todo lo bueno y lo malo sale de esa boquita de pato que constantemente babea por que ya le están saliendo los dientes.
Es un pequeño viajero, en su corta edad ya conoce varios países. Vino a Argentina 10 días, la pasamos increíble, es un pequeño guerrero. Aguantó calores y fríos, paseos en bus, caminatas largas en su cochecito ultra moderno, comió carne, verduras, dulce de leche y un montón de suero -por aquello de que la deshidratación-.

De su viaje me quedo con dos imágenes: La de un niño maravillado con la inmensidad de los parques de Recoleta, pasmado ante tanto movimiento: la pelota, la bici, los niños, los juguetes en el piso, la pasta fría que le hice para el picnic en su mano. Aunque no lo crean, es un mundo completamente distinto al que conoce.

Tampoco voy a olvidar lo apurado de los papás en pleno pasillo rumbo a la garganta del diablo en Iguazú...el calor a tope, la humedad ni se diga; el niño lloraba y en el ambiente había duda de si debíamos seguir caminando o si mejor alguien esperaba con él en la sombra. Nada que una cambiada de pañal no lo resolviera, Mikel volvió a sonreír. Llegamos al fondo literalmente, la garganta. Mikel veía en silencio la furia del agua, la brisa le mojó la ropa, sus pelos chinos se prendieron. Todos tranquilos sentimos paz. Regresamos en lancha a la costa del rió Paraná, Mikel brincaba de felicidad sobre el plástico de la balsa.

Podría contarles un montón de anécdotas más, pero será luego. Por lo pronto lo siguiente:

Su mamá -mi hermana- me pidió que le escribiera unas palabras en su bautizo, reproduzco una pequeña carta que le hice para esa ocasión en enero. Lo hago hoy, por que me acorde que en este pequeño departamento bonaerense -donde ahora escribo- Mikel aprendió a caminar. Espero seguirle los pasos, capaz que luego nos encontramos en las nubes. 

           La verdad es que apenas tiene dos días que no lo veo y ya lo extraño... y si, soy una tía enfadosa.

Carta de una tía enfadosa:

Bienvenido Mikel, bienvenido al mundo, estas personas que están aquí son tu familia, tus papás, tus padrinos, tus abuelitos, tus tíos, tus primos, los amigos de tus papás, tus amigos.


Nosotros vamos acompañarte en tu vida, vamos a ser parte de tus momentos más gratos.

Todos estamos contentos de que estés aquí con nosotros. Todos esperamos con felicidad tu nacimiento y ahora festejamos contigo tu primer año de vida. Celebramos a lo grande el sentido profundo de tu nombre y te acompañamos en este inicio en la fe cristiana.

Hace un año eras pura ilusión, te imaginábamos, te pensábamos, tu mamá corría de una lado otro buscándote lo mejor para tí, tu papá trabajó con fuerza en muchas ciudades para proveer todo a tu llegada.

Ahora estás aquí y en el corazón todo ha cambiado. Tu llegada nos genera esperanza, nos renueva las ideas. Tu sonrisa nos hace sentir ligeros, tus abrazos nos reconfortan.

Lloras cuando toca dormir por que quieres seguir explorando los recovecos de una casa que ahora vibra con tu presencia. 

Tenemos poco de conocernos, nuestra relación ha sido más bien virtual. Pero yo desde lejos te soñé muchas veces, te cargaba, te leía. Y aunque estuviera ausente, nuestro amor fue grande. Lo supe desde que nos volvimos a ver e inmediatamente extendiste tus brazos. 

Ahora formas parte de mis alegrías y eso para mí es un regalo y solo puedo darte las gracias por permitirme estar este día aquí contigo, por esperarme muchos meses y celebrar conmigo la felicidad de conocernos y querernos.

...

Todos tenemos una historia propia, yo solo puedo mostrarte las cosas y las sensaciones que que a mis 28 años conozco y que me hacen sentir humana, te hago una lista que ya irás afinándola.

Por ejemplo, ahora ya conoces la felicidad de una mesa llena de las delicias que hace tu abuela Martha. Es increíble.

Pronto sabrás los secretos de las visitas al mercado con tu abuelo Felix.

Te vas a sentir feliz cuando llegue algún hermanito. Yo adoro sentir el cariño de mis hermanos, siempre están al pendiente de mí.

Vas a conocer a muchos amigos tuyos con los que emprenderás misiones imposibles. Con ellos que vas a jugar y reír hasta rendirse de cansancio.

Vas a descubrir olores que te recuerden cosas hermosas. El olor a campo fresco; el olor a viejo de la casa de Santa María y las tinas con maíz cocido, son mis favoritos.

También te encantará sentir la locura de una lectura que te haga entender al mundo. Y quizá allá en la juventud sentirás el temblor en las piernas cuando tomes tu mochila y viajes rumbo a un destino lejano.

Y claro no te olvides nunca de enamorarte de alguien con quien puedas construir tu propio mundo.

Hay otras sensaciones que también vas a conocer. Nos son del todo lindas, pero son necesarias, por que cuando nos reponemos nos hacen crecer como humanos. El dolor de la ausencia cuando alguien se ha ido. La ansiedad que generan las responsabilidades. La impotencia que se siente frente a la violencia.

...

En el mundo al que llegaste Mikel muchas cosas ya estás hechas, muchas cosas ya están dichas, la mayoría de las veces los adultos te insistiremos en que debes seguir el camino ya andado. 

La cosa se complica cuando el entorno es voluble, cuando los atajos se presentan, cuando las posibilidades nos desvían, cuando las voluntades se imponen. Pero no tengas miedo, todo siempre es temporal.

La virtud en este juego de la vida consiste en encontrar en las formas estáticas que impone el mundo, esas pequeñas grietas que te permitan ser y que le den sentido a tu vida. 

Así que no digas no, a caminar se ha dicho (sé que estás próximo a hacerlo). No te detengas, no te rindas, solo procura que tu andar sea propio, que tu tiempo sea tuyo, que la ruta la definas tú. 

Ya sé que estás muy pequeño todavía, -esto parece un discurso de universidad-, pero yo procuraré ser siempre para tí fuente de libertad. Es un valor que solo los pequeños grandes como tú conocen, pero requiere de mucha sabiduría.

Por eso retomo al zorro del Principito y te digo: “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”. Yo te invito Mikel a que recurras siempre a tu corazón, que tu dulzura te guié ahí a donde estás llamado a ser luz, que la justicia, el amor, la honestidad y el perdón sean banderas en esta vida, que hoy, de la mano de grandes, de los diferentes, como lo fue Jesús, inicias.

Te adoro chiquitín
Tu tía Palo

domingo, 20 de mayo de 2012

La tregua ronchil


Esta es una roncha curiosita con imagen de huella...
  Si, esto de las alergias ya trastornó mi psiqué.

Desde hace meses que tengo la sensación de que algo a mi alrededor se está moviendo. Bodas, muertes, despedidas, embarazos, distancias...todas se amontonan unas sobre de otras ocasionando en mí una severa preocupación interna. Mi mundo cambia. ¿Pero yo también?
En este discurso personal de que las cosas se están moviendo, me di cuenta que ha habido tremendas compañeras mías, que constantemente me recuerdan que transito por el mundo de lo incierto. Eso sí, encontrado cada vez con más luz, las pistas de que la bondad sigue presente en mi vida.
Confieso que estas compañeras de las que hablo no son las más fieles, ni las más animosas mucho menos tranquilas. En realidad son molestas, quejositas, chiquidadas, me mantienen alerta ante el mínimo adormilamiento de la piel. 
A veces pequeñas, otras veces monstruosas, siempre rojas y picosas. Se llaman ronchas, alergias...cabronas, da igual.
Desde la primera vez que entendí que las marcas que tenía el cuerpo no eran causa del ejercito de mosquitos -que según yo rondaban mi dermis- supe que curarlas no sería cosa sencilla.
Mi piel, esa frontera con el mundo, se ensancha ante el mínimo esfuerzo, tensión, pensamiento triste, como que si algo dentro procesara la vida de manera diferente o se sintiera harta de lo que ve, de lo que siente. 
Sí se lo que pasó en los últimos meses, pero no entraré en detalle. Sólo les diré que mi mente, mi corazón y mis anhelos llegaron al punto de quiebre, como cuando las macetas se rompen y la planta nunca vuelve a ser igual.
Derivada de la revolución interna, mi cuerpo se envolvió en principio de pequeñas manchas rojas, que luego fueron ronchitas y que después se convirtieron tortas ardientes y adictas a la cortizona. Ese maldito medicamento que llegó para jodernos la vida. 
Después de consumirla por tres meses y siete kilos más gorda, tuve la certeza de que la cura no la encontraría ahí. Recurrí a la homeopatía, un sistema lento pero seguro que me tiene por lo menos más cuerda. Luego vinieron los jugos, la programación neurolinguística y hasta el reiky... Si, ya sé, soy una exagerada, pero les reto a sobrevivir una comezón de 24 horas.
En el repaso de la sanación no debe olvidarse el momento de la incredulidad. En los nueve meses de enfermedad por lo menos tres fueron de absoluta irresponsabilidad. No hice nada por que juraba que nada me pasaba. 
Ahora pienso que las ronchas son una prueba en mi vida. A nueve meses de haber concientizado mi condición, creo que si esto hubiera sido un embarazo ya tendría entre mis brazos a un bello ser con cara de ronchita feliz.
Lo cierto es que con las alergias no hay vida más allá de lo que las paredes de mi cuerpo lo permitan.
Y después de tantos meses de comezón irracional, por fin empieza haber tregua entre los habitantes que ocupamos el cuerpo, la mente y el alma de Paloma. La situación sigue siendo complicada, ¿quién dijo que los pactos políticos eran sencillos?
La transacción entre los interesados ha fracasado en varias ocasiones pues la mente sigue obstinada en que tiene la razón y el cuerpo es apenas un bebé en el mundo que reconoce pero aún no controla. 
La voluntad llama a la inteligencia y sólo así mi piel permanece tranquila y a la vez expectante pues el miedo cede ante la efervescencia de querer estar mejor.
Ahora sé que todo está en una cabeza que domina cual dictador a un cuerpo que anhela estar en otro lado. Acompañado, ligero, seguro. 
Todo esto, en la cartelera de mis días. Sin duda este es un momento de redefiniciones.

 Valores, ideas, sueños que todavía conservo siguen en mi mente pero más en mi cuerpo, mi mundo cambia, yo sigo igual pero también diferente.
Y aunque en este momento mi situación de crisis no es tan dolorosa ni tan emocionante yo quiero resignificar mi cotidianidad y decirme abierta a lo que viene; dispuesta a ser más yo, para a mí y para los que comparten conmigo la vida.

martes, 19 de abril de 2011

“Es un error pensar que la revolución en Egipto se hizo desde las redes sociales”

Gigi Ibrahim, vocera oficial del movimiento insurgente del país africano estuvo en Guadalajara

Paloma Robles publicado en la Jornada Jalisco (06/04/2011)

Es difícil encontrar adjetivos para descifrar la energía que Gigi Ibrahim genera en cada frase que acompaña con una enorme sonrisa blanca, que a su vez, contrasta inmediatamente con sus ojos negros, profundos, perfectamente maquillados. Parece haberse comido el mundo a puños y ahora tiene urgencia porque todos saboreen las delicias de la libertad; al menos eso se siente cuando de manera espontánea, pero elocuente, dice frente a un público tapatío –agobiado por la pesadez de la tarde– “que es un error pensar que la revolución en Egipto se hizo por invitación en Facebook o Twitter”.

Esta egipcia de apenas 24 años de edad se convirtió en la vocera oficial del movimiento insurgente de aquel país africano. Ibrahim es todo un ícono de las redes sociales, sus dos mil 891 amigos de Facebook y sus 11 mil 980 seguidores de Twitter lo comprueban, aunque ella con modestia prefiere decir que ahora su papel es el de una ciudadana cibernauta, con mayor responsabilidad.

La joven estudiante de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad de El Cairo reporteó de manera independiente cada una de las protestas generadas por grupos opositores al régimen de Hosni Mubarak quien gobernó al pueblo egipcio por más de 30 años y cuyo poderío le valió –según la propia Gigi– su derrota el pasado 11 de febrero tras 18 días de intensas manifestaciones, que a gusto de la entrevistada, se basaban en “la esperanza de vivir un futuro mejor”.

“La revueltas en Túnez nos dieron valentía para decir sí se puede, nosotros también lo podemos hacer, claro no sabíamos cuándo iba a suceder”, refirió en la ponencia Plataformas tecnológicas, redes sociales y acción política, convocada por el Instituto Electoral del Estado de Jalisco dentro del seminario internacional Tecnología y participación ciudadana en la construcción democrática.

Posteriormente la activista concedió una entrevista a La Jornada Jalisco en la que reconoció que la lucha sigue, “no podemos parar ahora, no podemos parar lo que hicimos, tenemos que trascender la confrontación y expandir la revolución con las mismas tácticas que usamos antes, pero de manera más profesional y más institucionalizada; todos los movimientos sociales y activistas necesitan representación y contribuir en plataformas políticas de partidos. Yo por ejemplo, trabajo de cerca con los liberales y las ligas de obreros independientes y ahora están formando las bases para fundar el Partido Liberal Demócrata, no hay que olvidar que ése era el objetivo de la revolución tener la representación del pueblo en la toma de decisiones y en la formulación de las políticas”.

“Me encantaría ver en mi país una democracia directa, lejos del modelo americano en donde se elige a electores que a su vez votan, digo, eso no es democracia, no juzgo pero no quiero una democracia occidental. Egipto necesita una democracia generada desde las bases y que la gente sea realmente escuchada. Cada institución necesita tener sus mecanismos de representación y mantener un sistema de pesos y contrapesos, para hacer transparente la gestión y que esta pueda rendir cuentas”.

La politóloga señala que esto tomará su tiempo “será otra gran batalla”, pero la muerte de muchos en la revolución “tomará sentido si logramos conformar un Estado democrático, quizá no me toque experimentar los resultados ahora, en lo inmediato, pero posiblemente en 20 años serán tangibles las instituciones y se logren otros consensos, pero eso tomará tiempo”.

La clave del éxito, para Gigi Ibrahim será mantenerse fiel a sus convicciones, esas que hace apenas unos meses le hacían mentirle a su familia diciéndoles que iba al cine para poder asistir a una manifestación y que ahora son motivo de orgullo y compromiso.

La sonrisa de Ibrahim es de triunfo, ella sabe que ya hizo historia, incluso como en toda guerra ella ya escribió su parte, pero la revolución no sólo le ha abierto las puertas al mundo, a la política, a la fama sino que le ha permitido entender que se debe seguir trabajando por lograr vencer las pequeñas batallas de lo cotidiano.

Y con palabras que brotan con verdadera experiencia comenta: “todos podemos tener pequeñas revoluciones ya sea en tu vida personal, profesional o social. Sentirte empoderado por ti mismo, por tus propias habilidades de cambiar tu futuro en busca de algo mejor y hacerte cargo de tu propia vida en cualquier aspecto, eso es posible”.