miércoles, 22 de octubre de 2008

Cuentos chinos…tapatíos jodidos


Luego de leer la primera parte del capitulo, del libro Cuentos Chinos del argentino Andrés Oppenheimer, me quedó un sensación de intranquilidad, la lectura centra sus objetivos en comprobar porqué a América latina no le han funcionado las recetas neoliberales del Fondo Monetario Internacional, el banco Mundial... y de cómo a la región asiatica si.

Además explica lo que eso ha representado para nuestro desarrollo institucional, pobreza e inversión en países latinoamericanos.

Si bien México es de los menos afectados por el tema, -ya que su ubicación geográfica y nuestro convenio económico nos colocan en una balanza distinta a la latina, el resultado sigue siendo grave.

Hay un momento de la lectura que me llama mucho la atención, en la que se explica que el empresariado y el común de las élites latinas no veían con malos ojos vivir en Latinoamérica, ya que vivían bien, y su posición de bonanza les permitía trasladarse a donde, fuera.

El autor recuerda, los restaurantes llenos, las construcciones de edificios lujos, la charla de café entre otras cosas y la verdad que es me hizo traer a la mente la cantidad de veces que me he visto en esa situación sabiendo que hay otras menos surreales.

Anoche por ejemplo estuve en el concierto del grupo jarocho Mono Blanco, celebrado en la Plaza Fundadores del centro de la ciudad, con motivos de las fiestas de Octubre. A medio concierto se me ocurrió ir a comprar papas a una vendedora ambulante (de origen otomí).

Me entretuve un tanto tratando de entablar una conversación con la señora. Se veía nerviosa, en los 20 minutos que estuvimos platicando se retiró dos veces del lugar con todo y mercancía, la ultima fue agredida por unos inspectores “C” del ayuntamiento de Guadalajara que tienen la consigna de retirar a cualquier vendedor ambulante de la zona.

No es la primera vez que le sucedía. Me contó que así es siempre, dos o tres veces le retiran su mercancía, le levantan un folio por casi 700 pesos y la amenazan de volverlo hacer. La señora rápido corre a su casa cerca del parque Morelos (a 5 cuadras del lugar) y trae de nuevo papas fritas, en una cajita de cartón, diseñada para cargarla con facilidad por medio de un mecate y de nuevo se pone a la venta que regularmente hace de 4 a 9 de la noche.

En fin, es sólo un ejemplo de que mientras uno disfruta de un concierto (por cierto uno público, que casi no hay) donde la gente (común) disfruta de un espacio, otras personas, siguen trabajando, para darle de comer a sus 4 hijos que la acompañan en la venta, y que terminan cobrando los 12 pesos que cuestan las papas por que su mamá ya corrió a esconderse.

Creo que la pobreza en Latinoamérica, reforzada en comunidades como la indígena, están completamente ajenas, de esas políticas económicas del mundo. Qué pensar del contraste entre los ricos que van a cada evento de talla mundial del auditorio Telmex y de los que se quedan afuera, ya no por dinero sino por que ni siquiera saben que existe.

Hoy El Fondo Monetario Internacional confirmó (por fin) que Estados Unidos entró en una recesión que durará hasta mediados de 2009, situación que generará una dramática caída del crecimiento en América Latina y el Caribe.

El subdirector para el hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), David Robinson dijo que los gobiernos deben actuar en una determinada línea: mantener la liquidez en el mercado doméstico, preservar la estabilidad financiera, aplicar una política monetaria que conjugue crecimiento e inflación, y tener una política fiscal que equilibre necesidades sociales y el orden fiscal.

¿Cuál es la situación de esto? Ya lo decía en mi texto anterior, la ineptitud técnica de nuestros gobernantes y pasividad para plantear la situación y encontrarle soluciones al problema económico que nos llevará ricos y pobres en el camino, demuestra lo lejos que estamos de superar temas como la competitividad de la que se habla en el texto de Oppenheimer (donde Bostwana ya nos rebasa).

En las últimas semanas tuve oportunidad de entrevistar a varios estudiosos de la economía para que hablaran sobre la situación a enfrentar en Jalisco en materia económica. La respuesta fue clara, contracción de crédito, cierre de pequeñas y medianas empresas por falta de financiamiento, mayor desempleo, baja de remesas además de menos atracción al estado de los excedentes petroleros. En dos palabras: Panorama difícil.

La respuesta esto: la salida del secretario de promoción económica Guillermo Martínez Mora, por sus ganas de contender para la alcaldía de Zapopan. No sé si agradecer el cambio por que verdaderamente el tipo no convenía al Estado ó preocuparme por que él llegue al municipio en ¡el que vivo!

jueves, 16 de octubre de 2008

Factura de excesos

Abatidos por un fenómeno mundial, nuestro gordito Carstens, Guillermito Ortiz y el chaparrito abanderado se vieron sorprendidos al saber que el haber hecho la tarea, no fue suficiente, el maestro capitalismo califica eso, y más.

El capitalismo cuando fue joven exigió a mano alzada cualquier cosa que le pareció pertinente, alzó a voces su consigna “haz lo que yo te digo, pero no digas lo que yo hago”. Y fue así que exigió al mundo subdesarrollado: no déficit, apertura comercial, baja de aranceles, movilidad de producción, bolsa de valores. Democracia, gobiernos pequeños, grandes economías. Repudió las mayorías y se abrazo de las elites económicas. Hoy vemos al capitalismo derrotado, viejo, sin ánimos de recuperación. Reconocerse como caballero le obligaría claudicar y vivir en una senectud digna, pero es muy difícil, lo cierto es que va a mutar y de allí la importancia de seguir pendiente a lo que sucede.

Factura de excesos, es el saldo negativo del capitalismo. Hoy la derrota es evidente, la debacle como algunos la llaman a esta crisis financiera que afecta hasta las economías más solidas del mundo (incluida la nuestra, según Carstens) ha llegado para quedarse.

Expertos como el ex Secretario de economía García de Alba calculan la regeneración a dos años. Otros más escépticos como el Doctor Nacho Román, le ven la punta en más tiempo, tan largo como hacía mucho no lo veíamos, pero insuficiente como para regenerar el tejido social de países como el nuestro.

Eufemismos baratos “como bache con agua”, “Gripita”, “toz” fueron las únicas respuestas a la incertidumbre que ellos mismos crearon. Es atroz, la ineficiencia técnica de nuestras autoridades para prever una situación de tan delicada índole y es por aún como plantean sus soluciones.

La solución que plantean es tan pequeña como querer abatir al dengue con paracetamol. Grande les quedó el puesto y si doctores fueran ya nos habrían matado (preferible ver de vuelta a Rodríguez Sancho ).

Si bien, los compromisos de cómo hemos de enfrentar la crisis en lo nacional no son ilustrativos, mucho menos quedan claros en lo local. Pequeñas intensiones se han advertido por parte del Secretario de Finanzas para paliar la situación, como disminuir el gasto corriente, congelar plazas, y atraer inversión por medio de grandes proyectos de inversión como los panamericanos. Pero la medicina sigue siendo menor, y solo nos recuerda que la gran solución es ¡Hacer bien su chamba!

Ahora bien creo que la lección va sopesar más en lo individual. Siempre no achacan a nosotros los jóvenes que de nosotros depende el futuro, que nosotros abatiremos los errores del pasado, y la verdad es que nunca me había quedado tan claro, como hasta hace unos días en que dimensioné lo que hoy estamos viviendo. Veo con gusto lo que sucede porque por primera vez entiendo que hoy soy parte de una histórica generación. El compromiso con el futuro se firmó hace apenas unos días, pero no sé cuantos estén enterados.

Cuando los paradigmas históricos cambian los tres grandes pilares del mundo, -la economía, la política y la cultura se transforman.

De allí que la crisis económica que vemos en nuestros días, aunado a las elecciones de Estados unidos y la cultura “emo” (por caricaturizar la situación cultural) provocarán nuevas ópticas para ver al mundo, nuevos conflictos y nuevas formas de resolverlos. Así, la historia se repetirá esperando que nuevos excesos que den fin a un recién nacido mundo, o a un mundo veterano y en retiro.

2 de octubre… ¿qué se olvida?

40 años de recuerdo, de sufrimiento, de represión, de mano dura, velas, luto ¿En qué hemos cambiado?

Poner el evento en su justa dimensión…

Suele ser doloroso reconocer que fue un movimiento estudiantil inflado por las ganas de un gobierno que le urgía cortar cabezas. Esto hace que el recuerdo de aquel 2 de octubre sea difícil de comprender para todos aquéllos que desde el idealismo de su generación siguen aún sembrando la semilla de la indignación en otras generaciones que sufren de demencia ó “Se hacen como que la virgen les habla.”

Recuerdo como desde pequeña fui instruida a memorar, hablar y entender la fecha, si bien mis padres no eran universitarios en ése momento si lo fueron años después, cuando la represión fue más fuerte y más silenciosa. Cuando pensar contra-sistema era más pernicioso que el resultado del capitalismo de hoy.

El dos de octubre, es fecha de recuerdo pero no para seguir manoseando la justa labor de unos jóvenes que si bien buscaban un México mejor, un cambio en las formas , despertaron a la despiadada clase política que no escatimó recursos para eliminarlos logrando así la consolidación a fuerzas de un régimen más violento, una mano dura más evidente y un poderío que ni los secretos a voces, ni las manifestaciones, ni las revoluciones de fuera, pudieron cambiar.

El 2 de octubre es fecha para resarcir nuestros ánimos de democracia de libertad, de seguir en pie de lucha por un México que a 40 años no sigue mejor, pero si diferente.

Los adultos ( y sobre todo los de aquella época) dirán: “cómo han cambiado los jóvenes, ya no hay líderes, ya no hay ideales, ya no hay sentido de lo común.” Y la verdad es que no lo hay, en el sentido a la manera que las viejas generaciones nos lo exigen. Pero creo que a cuarenta años es necesario decir que lo que esa generación nos dejó además del recuerdo, son las ganas de no repetir los mismos errores, los mismos tropiezos.

El dos de octubre ennegreció un poquito más nuestra historia, pero también hizo tambalear al establishment, ése que aún a hoy sigue en la cuerda floja, ése que a hoy seguimos cuestionando pero que muy pocos se animan a retar. Lo digo por nuestro joven matemático que se atrevió a decirle espurio a Calderón y fue reprendido por eso, en medio de un escenario de libertad y justicia para las nuevas generaciones.

Si tomamos esa mínima e irrepetible muestra de altanería, y la sumergimos en un ejercicio de comparación con la cuantiosa masa acrítica que tenemos en nuestro crisol itesiano, los resultados son aún terribles. En el ITESO muchas veces el 2 de octubre ni se recuerda y cuando se habla de eso, es cuando se hacen exposiciones chafas de lo sucedido, jamás entendiendo sus motivos, ni enmarcando los hechos, ni proyectando el evento a futuro o siquiera a presente.

Aún así es memorable que unos cuantos itesianos todavía recuerden el evento. No si para resignificar el evento o como simple muestra de que seguimos enganchados al pasado. Este año fragmentos de libros, se escribieron con gis blanco en los pasillos. También se dibujaron siluetas de gente caída, que a algunos causó molestia.

Finalmente el 2 de octubre, como cada año, se esfuma en lo efímero del recuerdo o pasa desapercibido para las jóvenes generaciones, que también se olvidan o ignoran que en los últimos 15 días se han muerto más de 100 personas en Tijuana en una lucha ciega, tonta y cara por lograr un México mejor… todavía no sé para quién.